
"..el quedar con el alma echa pedazos, creo que deja de ser un maldito cliché, cuando sientes esa angustia en el pecho, ese dolor que no te deja respirar, ese dolor que al final de un par de meses llegas a asimilar, cuando ya nada te parece más doloroso que eso que sientes, cuando el dolor te llega a transformar en un humano completamente egoísta, fue allí en ese momento cuando todo lo que creí bajo control se me escapaba de las manos, y es por eso que puedo decir que el desamor es casi como cuando un ser querido desaparece y por qué no más, fue allí cuando pude comprender que al final es lo mismo, porque intentas entender por qué sientes eso y no entiendes por qué no puede acabar el dolor si al final tu controlas tu propia mente y la vida sigue o debe seguir su rumbo, pero esto deja de ser así porque simple, lamentable y maravillosamente a la vez somos humanos, y más que eso, podemos tan solo con concentrarnos en dejar de recordar aquello que nos atormenta día y noche y tratar de ocultar o al menos fingir que es así, fue de esta manera cuando esa vez vi alejarse a aquella persona de mi vida, pero a la vez la tenia tan cerca que el dolor nunca cesó, fue cuando comprendí que damos mucho, pero a la vez creemos que eso es suficiente. Es así como todo lo de aquella vez me hizo saber que había tenido experiencias tan felices que con eso ya era demasiado, pero seguía allí tratando de entender al sufrimiento, de acercarme a él ya que, el siempre había intentado hacer eso conmigo y pude lograr hacer las pases no con todo lo que ya me había pasado, sino fue en ese momento, cuando miraba hacia atrás y no le veía sentido a nada, porque nada podía tenerlo, fue cuando tuve en mis manos aquel maldito objeto, no creado por la muerte, no creado por el dolor ni el sufrimiento sino por nosotros mismos, el hombre, fue allí cuando quise tomar la opción de dejar de sentir para toda la vida, fue quizás cuando fuí menos y más "humano" a la vez, fue cuando todo el mundo ya dejaba de sorprenderme, pero ese dolor, esa agustia inesperadamente me hizo cambiar de camino, fue como si me hubiesen dado un golpe en la cara y desperté con el objeto en mi cabeza, y el dolor y la angustia que adormecía mi pecho me hablaran y dijeran, " todo lo que has vivido no es suficiente, todo el mundo que está allá afuera es realmente mi verdadero objetivo, te doy otra oportunidad, "no Dios", no algún ser extraterrestre, no un ente maldito, sino yo, y ¿sabes quién soy yo?", pude recordar que alguien me preguntaba, pero no había nadie, sólo yo, solo aquella ventana con rayos de sol traspasando en esa pieza oscura, y pude darme cuenta que era el ser más valiente de todo el universo, y que el tiempo es sabio, ya que, yo tenía muchas cosas que hacer todavía, y la muerte no es injusta sino un equilibrio entre todo aquello que hacemos y vivimos. Luego de aquello nunca había llorado tanto, y quién dice que hacerlo es malo, fue liberador fue catártico, y fue cuando todo ese dolor se despedía de mí de apoco, fue cuando supe que la felicidad y el dolor, es como el amor y el odio, no puedes desear sentirte feliz si no sabes que es la tristeza, no puedes desear sentirte enamorado si no sabes que es no estarlo. ... este recuerdo sigue, pues sigo viviendo y muriendo a la vez, los años pasan como la vida, pero no en vano..."