
Caminaba por ese sendero frío y solitario
solo el aliento de animas y seres, eran mi acompañante imaginario...
la culpa y el dulce dolor,
clavados en mi pecho...llevandose pedaso a pedaso parte de mi..
despues de una noche de deseos incontrolables, debia seguir mi camino
luego de saciar mi sed momentanea algo amargo penetraba mi alma,
mas todo me conducia entre oscuridad y dolor, un dejo de angustia me invadia
pero debia aceptar lo hechos, te habias ido, te deje ir, lejos, desaparecer dónde?
Sabia que ya no habia vuelta atrás, te deje morir entre mis brazos aquella noche,
todo me condujo a cometer aquel despiadado acto,
pero asi las cosas debían tomar su rumbo, y la noche descargo su ira contra mi,
el cielo me arrebato la vida, tú, y usandome como su verdugo, mi naturaleza,
pura y eterna, perfida y maligna, pero nadie desgarraria lo que siento, eso es eterno,
amor, y el dulce dolor de la eternidad en un camino largo y hostil, entre sombras y formas sin sentido..
Pero la Luna me acompaño en esa noche sin fin y agonizante, alumbrando parte de ese sendero
llevandome a tu reencuentro y a vivir esa eternidad planeada, basada en el sacrificio de un ángel,
tú, mi ángel, mi salvación y mi muerte...no desaparescas otra vez..no habra una segunda eternidad, solo tu sangre será mi única salida..mi redención...
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