miércoles, 23 de enero de 2013

"Raymundo"



- Siempre callado, paciente, esperando que lo estable de una conversación vuelva,
el esfuerzo se ha tornado tu arma, tu edad la sabiduría enorme y grandiosa,
y la distancia el antídoto que ha unido lo que la rutina había destruido silenciosamente;
puedo mirarte por 20 días, y el tiempo sigiloso ignorando nuestras suplicas, 
cada vez es llorar como si murieras, los recuerdos frescos dejan tu olor penetrante...
mi sentido te extraña, abro la puerta y escucho tu andar, tu fragilidad, tu tos, tu aliento, tu fuerza.

- Jamás he podido expresarte que no puedo expresar todo lo que quiero retenerte,
pues hacerme la valiente es más fácil y útil.

- Contar lo días se hace lento, una rutina, sólo anhelo el día en que llegues y tan solo abrazarte,
solo anhelo que no llegue el día en que llegues, pues no quiero que te vayas.

- Nunca sabrás cuanto te admiro cuanto te amo, y cuanto desearía que no pase el tiempo,
mas me contradigo, pues el tiempo me aleja y me acerca a ti;
no quiero que llegues, quiero verte, no quiero que mueras, sólo quiero que el tiempo pase, ignorándolo
y no hacer de esto una eterna espera. 



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