Traerte de vuelta sería casi un regalo divino,
recorrer un largo y lóbrego sendero y rescatarte, dandote la llave de la vida otra vez,
esquivando ruidos oscuros y hostiles, acechando mis emociones,
pero nunca la puerta que guarda tus recuerdos, y así como te fusite tan repentinamente,
obsequiarte hasta mi alma como garantía de no perderte otra vez.

las separaciones, los adioses en vida, a veces son como muertes
ResponderEliminartu poema podría decirselo a alguien en estos días, palabra por palabra, ya que lo siento como si fueran mías
es extraño encontrar y leer cosas que parecen sentidas y pensadas por nosotros, por algo será, nada es casual
un saludo cordial
Nuestras vivencias son lejanas pero conectadas, así es la vida, así es la muerte, nada es al azar, como es el dolor gracias a la felicidad, como es la distancia y el extrañar, y el desear escapar y al rato volver, somos inacabados, y este escrito refleja todo eso, sea algo literal o algo que puedas reflejar con tus propios sentimientos, de verdad me alegro que estas palabras te hayan servido, saludos! ;)
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