domingo, 4 de enero de 2015

Abandon.

“No esperaba aquello, no había deseado aquello, decía en su mente, y pudo leer su voz en un sueño, algo raro ocurría. Intentó alejarse, lo hacía, después de todo quedaba tan poco tiempo, pero… no pensaba irse y sentir aquello, repetía. Creía que era culpable de haberlo dejado seguir creciendo, sabiendo que no tendría la respuesta que querría.

Tan solo quería hacerle libre, feliz, liberarle de sus opresiones y regalarle sus sueños perdidos, que flotan en el aire esperando por su dueño,
Y ese sol que se esconde, que intenta no morir, que intenta decir lo que siente, ¡a gritos!, ese sol que abre la puerta de sensaciones inexplicables, olores y emociones, que hacen que la piel se erice. Esa calma después de una tormenta, ese alivio luego de poner los pies en la tierra, ese aroma de rosas y flores en primavera, eso eres tú, decía, en simples palabras. 
No había deseado aquello, y no intentaba convencer de nada, sólo recordarle que intentaba explicarle y resolver un caos de emociones dentro de su mente. Intentaba alejarse, pero le miraba de reojo, desde lejos sentía sus pasos únicos y particulares, le sentía sólo a un paso, tan cerca y caía al abismo de nuevo.
Era como es la luna para la tierra, la que da el equilibrio a sus tempestades, era como es el calor para aquellos días fríos, como es el alba para el cantar de algunas aves, era lo que no pensó sentir correr por sus venas y se convirtió en un deseo imposible, inalcanzable. No pretendía convencerle de nada, sólo ponerle en conocimiento de lo que sentía, de lo que soñaba, de lo que temía, y vivía al tener contacto con su mirada. Sólo pretendía hacerle entender y recordar de lo grandioso que era su persona, en su mundo sin novedades, en su mundo anclado a soledades, a canciones del pasado, y a emociones confundidas, las que sólo quería dejar en un muelle abandonadas y los atardeceres terminen consumiendo, hasta perderse y alejarse por completo."


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