Me siento como el sol en invierno, dejado atrás, intento no pensar, pero las hojas siempre caerán en otoño, intento esconderme en un atardecer,y apagarme, fingir que puedo seguir este camino, pero las piedras se hacen más grandes y el aire más denso, no pienso.
¿He sido una tonta?, ¿no fui lo suficiente para que decidieras quedarte?, intento esconderme en aquella casa en medio de la nada, y me pregunto, ¿es aquella sombra todo lo que buscabas?, es lo que deseabas verdaderamente?.
Mientras tomo un vaso divago, ¿puede a caso una estrella perder su luz y dejar de sentir?, ¿puedo a caso desgarrarme el alma y dejar de sentir?.
Tan solo buscaba un poco de cariño, pero una espiga siempre será una espiga, siempre arraigada a ella la soledad, pues es su única compañía, es mi única compañía hasta que llegue el otoño y el frío demoledor me anestesie un poco, tan solo un poco y dejar de sentir,
Miro por la ventana y te veo en cada paso, en cada vagón de tren que se aleja, en cada gota de lluvia que desaparece, en cada suspiro errado, en cada puñal dado, al saber que nunca me has pertenecido.
Miro el techo, mis ojos no pueden parpadear, el suelo cae a mi pies, mi espalda adormecida, y mi piel fría, ya no quiero volver atrás y ver como todo desaparece otra vez de mis manos, tan solo en un momento, ¿el tiempo se hace lento?, ¿existe el tiempo aquí?, caigo de espaldas y no quiero despertar, tan solo hasta verte, sé que no a mi lado, pero ver un halo de esperanza de que al menos todo será mejor sin mi.
Cada toque está tan fresco, es tan real aún, como el aire que seduce mi piel, como el humo del cigarro que se apaga lentamente hasta mezclarse con el aroma adictivo de la noche, como lo es tu piel, oh maldición tu piel!!, pierdo el control en un sueño, y todo esto, mientras sigo cayendo de espaldas sin despertar.
Me pregunto, ¿estarás aún por la mañana?, ¿seguirás mirándome?, ¿lograré llegar hasta que las hojas caigan?, ¿lograré llegar hasta que el frío arda y los vidrios empañados me hagan tratar de dibujar tu nombre, aún?,..
Me pierdo en la noche, me tiento, me olvido, intento esconderme de mis sentidos, me embriago y ya no hay sentido, pero sigo aquí, y el tiempo se olvida de aquella noche, en que un beso hizo a aquella mariposa olvidada y gris, convertirse en azul y tan solo lo necesario, entendiera que esos labios la habían llevado a la locura desde su mundo oscuro y sin sentido, frío, olvidado...
¿estarás aún por la mañana?, me pregunto y olvido, me asfixio en este túnel, lleno de tus recuerdos, borrados por el dolor de no ser correspondida, el amor, el cual solo tiene claro, que debe olvidar y dejarte ir, porque un estrella debe estar donde pertenece, donde lo decide, donde escoge, donde su luz nunca se extinga, donde el sufrimiento y oscuridad no logre alcanzarla, donde los atardeceres se reúnan, donde tus ojos y aroma, puedan ser ellos mismos, sin temor o miedo a perderse.
Suelto tu mano y me hundo, suelto tu mano, ya no siento tu calor, todo se ha perdido, ¿estarás aún por la mañana?, espero aquel día despertar y que todo haya sido un sueño, uno que algún día, pueda hacerse realidad junto a ti...
No hay comentarios:
Publicar un comentario